De camino a su boda, Kirara Imai muere en un accidente de coche. Profundamente frustrada por no poder cumplir sus sueños junto a Konpei Asai, pide la oportunidad de estar con él de nuevo. Kirara logra regresar, pero retrocede ocho años en el tiempo como un fantasma. Allí se reencuentra con Konpei cuando aún no eran pareja.